En Indonesia, estamos trabajando, desde el año 1985, en varios pueblos de Java y Sumatra con una gran necesidad económica. Sus habitantes se dedican a la agricultura y su nivel de económico es muy bajo.
Por grandes que sean las dificultades, intentamos ser en medio del pueblo y a la luz de nuestro carisma: sal y luz para el mundo Indonesio, siendo profetas y estando presentes en la sociedad, como testigos creíbles y sacramento del amor, aceptación, apreciación, respeto mutuo y siendo promotores de la justicia y paz.
La pobreza de Indonesia contrasta con la lucha por sobrevivir, a tantos problemas y dolencias de todo tipo: étnicos, sociales y económicos. Es un país lleno de contraste, acrecentamiento entre ricos y pobres cada vez mayor. Mantenemos un diálogo honesto y una actitud abierta hacia otras religiones.
Como Comunidad Religiosa ofrecemos, a través de la diversidad de servicios una ayuda con un Centro de Enseñanza de Pre- Escolar y un Policlínico, estamos insertas en barrios y sectores muy pobres, atendiendo, la sanidad, promoción de la mujer, trabajo parroquial, acción social, y otras necesidades más urgentes del pueblo.
En Jakarta, ayudamos a los niños que tienen dificultad para estudiar, ofrecemos clases extraescolares, a cerca de 200 niños que se han dividido en 3 grupos. Por la carencia de espacios físicos, están usando la terraza de la comunidad.

Estamos al servicio del pueblo, manteniendo la llama de la Madre Elisea, siempre ardiendo, y deseando que sea cada vez mayor, los que se beneficien de nuestra presencia carmelita.
|